ME TOCA
La vida es una línea; a veces ascendente, otras bastante previsible y llana. Entrecortada y atropellada cuando quiera. Y también hay momentos en los que, como si de un caprichoso juego de mesa se tratara, te devuelve a la casilla de salida.
Y cogemos los dados con desgana, un poco cansados, aun siendo la única opción posible. No vale abandonar. Y a cara de perro, movemos de nuevo nuestras fichas. Con poco que perder ya. Viejas casillas conocidas que invitan a quedarse un rato. Pero uno sigue avanzando sin mirar mucho hacia atrás. Y preguntándose si al final del juego, habrá valido la pena...
Stell

Comentarios
Publicar un comentario